jueves, 10 de abril de 2008
Los expertos están reunidos estos días en San Millán de la Cogolla, cuna del español, para analizar los lenguajes de los jóvenes. Vicente Verdú, gran observador, ha identificado la tendencia de comprimir el idioma (“la tendencia poda las ramas de las oraciones y copia el lenguaje tecnomilitar del positivo o negativo”) con la moda de simplificar los sabores propia de la comida rápida (no digo ya comida basura). Más rápido, más sencillo. Desconfío de aquéllos que critican el invento desde la pereza mental de los jóvenes, puesto que si fuera así, no se entendería que también sean objeto de análisis sesudos expresiones alternativas como “me parto la caja”. Hablamos de la eclosión del SMS, del chat e incluso del blog: los filólogos reconocen la capacidad renovadora de las nuevas jergas juveniles, aunque subrayan la fugacidad de las mismas. Para los que alertan del empobrecimiento de la capacidad expresiva, sugeriría que analizáramos, por su influencia, el discurso de sus señorías en el Congreso de los Diputados. Aquí encontramos dos posiciones enfrentadas: los que lamentan la mala oratoria de los políticos actuales, frente a los que critican que los profesionales de la política no hablen el lenguaje de la calle. ¿Pura contradicción? Los periodistas entrecomillan expresiones traídas del inglés como “nasty party”, que en boca de Esperanza Aguirre quiere decir que ella no se resigna a que el PP sea retratado como un partido antipático. El PSOE se congratula por poder gobernar desde la “geometría variable”, ya que las 23 abstenciones en la sesión de investidura de su candidato a la Presidencia del Gobierno le permiten, al menos de momento, tejer una red de pactos puntuales sin tener que ceder a las pretensiones nacionalistas. Por no hablar de la votación mediante el "método de la insaculación" apadrinado por el presidente de la Cámara Baja, José Bono. Pero hay más: “legislatura versallesca”, “oposición desde la enmienda a la totalidad”, “el nuevo agit prop de la propaganda”. ¿Se entiende más allá de los expertos?