Entiendo la queja de Murdoch. Aunque, cambiando de industria, también el sexo gratis en internet está a un paso de desmontar el antiguo imperio de Playboy: hoy cualquiera tiene al alcance de un clic una teta. También contamos con esta fábula sobre el correo postal y el electrónico.
martes, 11 de agosto de 2009
Twitter, Stieg Larsson y 'The Wire'
Entiendo la queja de Murdoch. Aunque, cambiando de industria, también el sexo gratis en internet está a un paso de desmontar el antiguo imperio de Playboy: hoy cualquiera tiene al alcance de un clic una teta. También contamos con esta fábula sobre el correo postal y el electrónico.
martes, 16 de junio de 2009
Mis primeras horas en Twitter
Me temo que, en el fondo, todos tenemos interiorizado algo del espíritu SGAE. El sofware libre es algo así como un impulso rebelde propio del idealismo, pero que se cae por su propio peso cuando alguien intuye que puede ganar dinero gracias a las patentes y a los derechos de autor. Es el caso del último "héroe de las descargas libres", un programador informático que ha terminado aceptando las leyes del mercado que un día desafió. Fue bonito mientras duró.
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Ya sabemos que la cosa anda revuelta en Irán, donde los ciudadanos acuden a internet para extender las protestas que son reprimidas en la calle por el régimen tras la dudosa reválida del presidente Ahmadineyad. Al parecer Twitter es el principal subterfugio contra la censura, esa vieja fórmula de salvaguardar los derechos de autor sobre la libertad de expresión. Ni que decir tiene dónde se están programando las mayores protestas. El llamamiento mundial es el siguiente:
Que quien use Twitter cambie su zona horaria a GMT +3.30 y la localización a Teherán para dificultar que las autoridades iraníes localicen a los disidentes que publican en el sitio web.
domingo, 17 de mayo de 2009
Del hojeo al ojeo en el día de internet
1. Este artículo del director de El Mundo (con especial protagonismo de la reveladora película La sombra del poder) ha encontrado su habitual prolongación en el blog que Arcadi Espada tiene en el digital. La reflexión no es baladí: hoy no es equiparable la catalogación de lector con la de usuario, sobre todo para los asuntos del dinero. Porque no es lo mismo hojear que ojear.
2. Seguimos con más preguntas que respuestas, como bien demuestra Jeff Jarvis, uno de los que más están experimentando con el modelo hiperlocal de periodismo. Es decir, más preguntas sobre la cobertura informativa de una ciudad o un grupo de pueblos, de los contenidos y servicios, de las especificidades del mercado publicitario, de las donaciones o del valor de la red de voluntarios.
3. Mucho del debate sobre el futuro de ciertos negocios en internet, caso del periodismo, se resolverá cuando se despejen las siguientes incógnitas: 1) Qué rol quiere jugar el ciudadano en internet (¿pagará por la información? ¿atenderá a los anunciantes?); y 2) Qué queda por venir si es cierto que estamos en la prehistoria de internet, con la consiguiente pregunta (otra más): ¿qué pasa si se inventa algo mejor y se desbanca a Google?
Mientras tanto, un par de vídeos que alimentan la reflexión:
jueves, 7 de mayo de 2009
Réquiem
Ayer por la tarde estuve en una conferencia de Juan Luis Cebrián sobre el futuro de la prensa en el Instituto de España. Asunto recurrente. Antes de ir al acto, estuve rastreando por la red para encontrar una vieja canción de Pata Negra, y di con ella en Yes.fm y, claro, en Youtube. Luego Cebrián dijo que en cinco años desaparecerán los viejos monopolios de la información (¿se refería a Prisa?) y que surgirían grandes plataformas multimedias que permitirán que los profesionales y los usuarios estén en condiciones de igualdad. Igual que lo ocurrido con la industria discográfica. El CD fue un avance, pero nos pensamos dos o tres veces si gastarnos el dinero en música teniendo al alcance de un clic las canciones. El ejemplo de Yes.fm es válido: tienes acceso a 50.000 artistas y sólo hay que pagar 3,95 euros al mes para configurar tú mismo el disco. Cambio de modelo: de una economía basada en la oferta, a otra basada en la demada, impregnada por la cultura de la gratuidad.
domingo, 19 de abril de 2009
La cultura de la gratuidad
Lo ideal sería, para la futura web, preguntarnos por cuál será nuestro modelo de negocio.