Homenaje a Francisco Umbral. La definición más apasionada de lo que significa Umbral la leí hace tiempo en un libro de Miguel García-Posada, presente en el acto del Círculo de Bellas Artes, en su libro El vicio crítico: Umbral es todo literatura, decía. Ayer se le definió también como una biblioteca y una discoteca, alguien capaz de encender el castellano a pesar de la Real Academia de la Lengua, que siempre le fue esquiva. “El académico es un señor que al morir se convierte en un sillón”, escribió imitando las greguerías de su admirado Gómez de la Serna. La mirada casi siempre hiriente del que fuera galardonado con el Premio Cervantes veía a la literatura como “el reino de la libertad, justo lo contrario que la religión”. Raúl del Pozo, heredero del fallecido escritor en la última de El Mundo, aseguró que esta columna está embrujada. “Los primeros días yo escribía ‘pura’ y salía ‘puta’ o escribía ‘Zapatero’ y salía ‘Pitita Ridruejo”, bromeó. Hubo palabras sentidas del ministro César Antonio Molina, de Aguirre y Gallardón; y del mundo de la cultura, claro. Imanol Arias apuntó que si, con "buena suerte", las próximas elecciones arrojan un empate entre PSOE y PP, él formaría un gobierno de "gran unidad nacional" con "los políticos amigos de Umbral". Sabina le dedicó un soneto que terminaba con un sollozo: “Entre culos de vaso yo lo he visto llorar por un Madrid mortal y rosa”. Si quieres ser periodista, alguna vez has deseado llegar a Madrid, aunque fuese por emular algo de aquella desventura relatada en La noche que llegué al Café Gijón. Umbral vivió un idilio con Madrid: “Madrid es un género literario. Te vas a la Gran Vía y está todo resuelto”. Sintió Madrid desde la vigencia periodística. Los que le conocieron recordaban ayer que vacilaba al personal porque nunca había dado una noticia, aunque de su máquina de escribir salieran múltiples lecturas de lo que era actualidad. Umbral, sí, era un pasarse.
Diario de (pre)campaña. Zapatero le dijo al director de El Mundo que, después del atentado de la T-4, autorizó “nuevos contactos con ETA debido a instancias internacionales [es decir, por petición de estos supuestos mediadores]”. El presidente se queja de que el PP utilice la lucha antiterrorista para hacer política pero no pierde la ocasión de darle motivos para que siga haciéndolo. Ahora acusan al Gobierno de mentir porque, tras el atentado de Barajas en las Navidades de 2006, dijeron una y mil veces que el proceso de paz estaba roto y que no existía ninguna “expectativa” de diálogo con los terroristas. El diálogo es también el protagonista del foro organizado en España a propósito de la Alianza de Civilizaciones patrocinada por Zapatero y el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan. Ayer por la noche escuché en una tertulia radiofónica la siguiente cabriola argumental: “Si Zapatero usó instancias internacionales para seguir negociando [“negociar”, pese a que dijo “contactar”] con ETA tras la T-4, ¿por qué no va a usar la Alianza de Civilizaciones para pactar con la yihad islámica que no haya atentados en España?” En eso estábamos cuando el PP desveló que Rajoy ha nombrado a Manuel Pizarro, ex presidente de la eléctrica Endesa que se ha caracterizado por sus controversias con el Gobierno, como número dos por Madrid con la intención, parece, de que canalice el discurso económico anti-Solbes. Continuará.
(Apunte final sobre Turquía y la Alianza de Civilizaciones. Estoy acabando Nieve, una novela política del premio Nobel Orhan Pamuk. El escritor turco enfrenta a Occidente, que sitúa a la democracia “como su gran descubrimiento”, con un Oriente que confía por encima de todo en “la palabra de Dios”. Es la Turquía urbana y proeuropea frente a la Turquía islamista que perdura en las zonas rurales. Apertura frente a fundamentalismo. Turquía es una república parlamentaria y su Constitución dispone que es un Estado -en teoría- democrático, secular y laico. Los analistas españoles critican la buena sintonía entre España y Turquía –Zapatero ha reiterado que apoyará su ingreso en la Unión Europea- con el transfondo de la denostada por fútil Alianza de Civilizaciones; esto es porque quizás desconocen lo que dice Wikipedia: Turquía ha sido una encrucijada histórica entre las culturas y civilizaciones orientales y occidentales, así como el hogar de grandes civilizaciones y el lugar en el que se han desarollado muchas batallas entre las mismas).