jueves, 10 de enero de 2008

Diario de (pre)campaña. Cuidado con las encuestas, conviene no abusar de ellas. Son muchos los observadores que subrayan que no están adelantando una fotografía fidedigna del resultado de las elecciones generales de dentro de dos meses. Hace unas horas, la prensa mundial se acogía a los sondeos para alzar a Barack Obama como candidato demócrata a la Casa Blanca y, de paso, se rendía abiertamente al primer presidente negro de EEUU. Pero el Estado de New Hampshire votó por la experiencia de la otra candidata demócrata, Hillary Clinton, que pudo así por un día leer en la prensa qué habría pasado si su rival hubiera ganado: estaba ya descartada para optar a ser la primera mujer comandante en jefe en EEUU. Los medios tienen una historia nueva con Obama, que está conquistando al electorado con su juventud y su promesa de cambio. Tanto es así que la disputa en el Partido Republicano está ocupando un preocupante segundo plano. En España, Rajoy adelanta que si gana de forma ajustada lo primero que hará será ofrecer un gran pacto al PSOE sobre los principales asuntos de Estado. Zapatero espanta el alarmismo en torno a la economía y dice que es poco patriótico hacer lo contrario. El Rey, en la celebración de su 70º cumpleaños en El Pardo, dice ante la “España oficial” que confía en el futuro del país. Continuará.


Habíamos quedado que los medios de comunicación no debían hacerse eco de las amenazas de bomba al igual que tampoco publica nada sobre suicidios. La explicación está en los manuales de estilo y en las universidades: la publicidad de estos temas incita su reproducción. El terrorismo necesita de la publicidad para que triunfe su ideario asesino. No se entiende que la prensa se pliegue de vez en cuando y, como hoy, lleve en sus titulares de portada que ETA intentó colocar una bomba en el centro de Madrid. Todo esto con pelos y señales. ETA lo intentó, pero el miedo de la amenaza está ya en la calle. De hecho, desplaza al titular que sí enlaza impecablemente con la actualidad (aquello de las supuestas agresiones sufridas por dos detenidos vinculados a ETA a manos de la Guardia Civil): la detención de los presuntos etarras Igor Portu y Martín Sarasola frustra nuevos atentados de ETA similares al de la T-4 de Barajas. “Lo más importante del periodismo no son las noticias que da sino cómo las monta. Nata montada, el oficio” (Arcadi Espada).