viernes, 26 de octubre de 2007

La cárcel (La Radio de papel)

La cárcel se ha convertido en la solución de urgencia para todos aquellos que reclaman un castigo ejemplar, sin mayores miramientos. Son muchos los que se llevaron las manos a la cabeza cuando el Gobierno de Zapatero decidió eliminar un cambio de urgencia en el Código Penal –patrocinado por el anterior gabinete popular-, de forma que sería castigada con cárcel la convocatoria de un referéndum sin la autorización de quien constitucionalmente tiene la potestad para ello: el presidente del Gobierno. La amenaza sería respondida de igual a igual con otra amenaza y el malo de Ibarretxe daría con sus huesos en la cárcel si se empecinaba en su plan soberanista.
Últimamente, todos los versados en la disección de la vida privada de cualquier famoso o famosillo que tienen su cobijo en los numerosos programas de televisión han convertido, una vez más, en un auténtico espectáculo, banal y lleno de tópicos al uso, una cobarde agresión racista hacia una joven ecuatoriana en el metro de Barcelona. Estos expertos de la magistratura, estudiosos a buen seguro del Código Penal, no tienen problemas para pasar del análisis sobre los retoños de la duquesa de Alba a, sin solución de continuidad, reivindicar que el joven agresor captado por las cámaras de seguridad del metro tenga un castigo ejemplar: la cárcel. A todo esto, vienen los políticos que, sin pensárselo dos veces, saltan a la palestra para reivindicar con una mano un castigo ejemplar mientras que, con la otra mano, siguen financiando y tolerando a numerosos grupos pseudofascistas que, envueltos en la bandera roja y gualda, pregonan el falso orgullo de ser español desde el punto de vista de la pureza patriótica.
España no escapa a los problemas que atañen al resto de sociedades, ya sea el racismo o el cambio climático. Pero lo último que requiere la lucha contra estas amenazas es de castigos ejemplares y soluciones de urgencia semejantes a los golpes de pecho de los partidarios de moldear la justicia y la vida del país según los estados de ánimo.


Apuntes. El escritor Manuel Rivas reflexiona sobre la política y el mercado honestos a propósito del cambio climático. Cita a Oystein Dahle, ex presidente de Exxon para Noruega: "El socialismo fracasó porque no permitió que el mercado reflejara la realidad económica. El capitalismo puede fracasar porque no permite que el mercado refleje la realidad ecológica". Otro escritor, Javier Cercas, lo expresa a su manera: "La política no es tener excelentes ideas, sino conseguir que produzcan buenos resultados".