miércoles, 26 de septiembre de 2007

Tras desayunar con el primer número de ‘Público’, diario editado por Mediapubli (Mediapro, accionista mayoritario de ‘La Sexta’), me sorprende que haya rehusado de la página noble de los editoriales. Es complicado competir de tú a tú con otros diarios nacionales si no defiende una línea editorial ante los grandes temas informativos: puede ser una forma de presentarse como independientes ante la sociedad, pero eso no se debe confundir con la neutralidad, un formalismo tan vacío y manido como la objetividad. Es verdad que es moderno en su diseño, pero sobre todo es atrevido por hacer una apuesta por el papel. Quiere ser progresista, didáctico y respetuoso, serio y fácil de leer, además de servir a los lectores por encima de los intereses propagandísticos. Su redacción es joven, al igual que su director, Ignacio Escolar, una apuesta que aún es una incógnita.


Todo depende de cómo se hagan las cuentas, que es tanto como decir que todo depende de quién las haga. El 48% de los trabajadores madrileños, un total de 1.406.016 asalariados, tienen un sueldo mensual inferior a los 1.000 euros y hasta un 21,3% de los contratados no llegan a alcanzar el salario mínimo interprofesional. CC.OO de Madrid ha aportado recientemente estos datos, procedentes del último informe que publicó la Agencia Tributaria en 2005 y que contradice el optimismo de la Encuesta Anual de Costes Anuales 2006, presentada la semana pasada, y en la que se afirmaba que la media del salario madrileño supera los 2.000 euros, colocando a la región a la cabeza de la renta per cápita estatal. El informe de la organización sindical revela que, en el 80% de los casos, los inmigrantes (con un salario el 40% inferior); las mujeres (con el 33%) y los jóvenes (un tercio por debajo de la media) son los colectivos más afectados por los bajos sueldos dada “la precariedad, la temporalidad y la irregularidad” a la que se ven sometidos.