sábado, 4 de agosto de 2007

Del tiesto (La Radio de papel)

Es asombrosa la capacidad de algunos para no desperdiciar la oportunidad de sacar los pies del tiesto.
Tenemos una fiscalía general del Estado que está a la última en el apadrinamiento de medidas jurídicas que, con el paso del tiempo, consiguen justamente lo contrario de lo inicialmente perseguido (o encausado). Cierto que, con poco que haga, mejorará la gestión del nefasto ex fiscal general Jesús Cardenal; pero lo que toca es analizar en sus términos el secuestro de una revista satírica, 'El Jueves', por publicar en portada una viñeta irreverente y soez que insinuaba con maledicencia que los Príncipes de Asturias practicarían el sexo (aquí tendría que utilizar el verbo que todos conocemos, pero cualquiera se atreve…) con la intención de beneficiarse de la ayuda de 2.500 euros por hijo nacido, anunciada por Zapatero, presidente del Gobierno de todos, también de la Familia Real.
La medida es contraproducente: el secuestro cautelar por un presunto delito de injurias a la Corona sin que medie previamente una denuncia judicial (por ejemplo, de los supuestamente ofendidos, esto es don Felipe y doña Leticia) es un atentado, como mínimo, a la lógica procesal del Estado de derecho. Nuestros jueces han conseguido que la portada tenga un éxito sobresaliente de difusión (que no en lo periodístico, informativo o incluso artístico), abarcando incluso a los que jamás habíamos leído 'El Jueves'. Es decir: una cosa es que creas que tienes razón y que, como alegan los defensores de esta medida, quieras ser un campeón en la defensa de las instituciones democráticas y otra cosa bien diferente es que en la custodia de ello pisotees las reglas del juego que nos amparan.
Más cercano a nosotros (no sé si más relevante), el alcalde de Lora del Río, Francisco Javier Reinoso, parece empeñarse en no perder la oportunidad de enzarzarse con cuestiones que le distraen de su verdadero cometido: gobernar. La noche en la que volvió a ganar por mayoría absoluta, se entretuvo recriminando a un medio de comunicación local como si ello le brindara la posibilidad de embriagarse de éxito. Además de ganar, reparto capones por doquier; algo contraproducente porque, por mucha razón que crea atesorar en la defensa de sus intereses, el alcalde y sus concejales y sus asesores no deben olvidar que ello no debe ser en contra de los intereses que defiende, en este caso, un medio de comunicación. Siempre con los pies dentro del tiesto: las reglas del juego que nos amparan.