viernes, 29 de agosto de 2008
Termine como termine la campaña electoral norteamericana (que quién lo diría: ¡comienza realmente ahora!), queda claro que ésta girará en torno al plebiscito sobre Barack Obama y su yes we can. Él ha sido el político que mejor partido ha sacado al llamado marketing one to one, convencido de la importancia de interactuar con el usuario-votante. Joven, apuesto, inteligente... y encima innovador, ya que Internet puede confirmar su relevancia (me refiero a la red) y participar como nunca antes se había pensado en la elección del primer presidente negro de los EEUU. Los blogs y foros son estos días la verdadera caja de resonancia de la Convención del Partido Demócrata en Denver. En uno de ellos leo que el gurú de este nuevo modelo de campaña es un ciudadano indio, de nombre Ravi Singh (sólo hay que echar un vistazo a la web de su compañía: electionmall.com). También aparece entre ese equipo privilegiado del candidato el español Bernardo Hernández, uno de los máximos responsable de marketing de Google (la empresa buque insignia de lo que es hoy Internet). Al parecer, los asesores del candidato demócrata contrataron un servicio de Google Maps and Earth en donde cualquier ciudadano puede detectar entrando en esta web cuál es el lugar más cercano para acudir a un miting de Obama, dónde poder colaborar como voluntario o dónde recoger propaganda del partido. Los analistas resumen este tipo de campaña advirtiendo que Obama ha cambiado las reglas de financiación. Se quedan cortos. Obama también ha cambiado el viejo eslogan que llevó a Bill Clinton a la Casa Blanca: no es (sólo) la economía, estúpido.