jueves, 12 de junio de 2008

La semántica y las leyes. La ministra Aído ha causado revuelo mediático al referirse en sede parlamentaria a sus semejantes como miembros y miembras. Quiere de esta forma subrayar la presencia femenina en la política. Es sabido que el subrayado es importante y que en algunas ocasiones desafía abiertamente al diccionario: jueza pasó de ser sólo la mujer del juez a la mujer que desempeña el cargo de juez, por poner un ejemplo de las conquistas contra las imposiciones sociales. Bibiana Aído es ministra de Igualdad de un Gobierno que mantiene una extraña relación con las palabras. Así, recela de la palabra crisis, aunque sí acepta la palabra huelga para definir el paro de los transportistas. Transportistas empresarios, esto es parte de la patronal. Si bien rechazo sus formas (la minoría del sector quiere forzar el paro en el resto, aunque sea quemando camiones con sus propietarios-compañeros dentro) y no comparto parte de sus reivindicaciones, sí entiendo que tienen tanto derecho a protestar y a enfadarse por la subida del precio del petróleo como aquéllos que sufren el correspondiente incremento en los alimentos o las hipotecas. Consecuencias de algo tan fácil de nombrar y tan difícil de gobernar como la crisis, ya que se sirve de las leyes del mercado para añadir dificultad a las posibles soluciones.