domingo, 8 de junio de 2008

La elección del verbo "atacar" para referirse al último atentado de ETA puede interpretarse como un signo de relajamiento del periodismo, objetivo de la banda terrorista en la madrugada del domingo. Dicen los digitales que "ETA atacó la rotativa del diario vasco El Correo", asumiendo como propio ese lenguaje belicoso que tanto cuidan los propagandistas del terror. A lo mejor es una concesión, igualmente errática, en un contexto de tanta euforia deportiva: los ataques de Contador en el Giro de Italia; el juego ofensivo de Nadal en la tierra batida de Roland Garros; o el esperado dominio del balón de la selección española de fútbol en la Eurocopa recién estrenada.

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El fenómeno de la participación ciudadana. Hace unos días, la edición digital de un periódico nacional rectificaba sobre la marcha la publicación de unas fotos enviadas por los lectores sobre la catástrofe reciente de Birmania. Ocurría que las fotos eran muy buenas, pero se tomaron cuando el tsunami de Asia en 2004. Lo último es que prestigiosos escritores supeditan su producción artística a la inspiración de los lectores. "¿De qué te gustaría que tratase el próximo libro de Ken Follett?", preguntan en Internet. De entre todas las ideas recibidas, explican a continuación, se seleccionarán las cinco mejores "según criterios de ocurrencia y originalidad". El objetivo: "Las ideas ganadoras serán remitidas a Ken Follet, quien firmará y dedicará su libro Un mundo sin fin a cada uno de los cinco ganadores". Literatura a la carta que, paradójicamente, puede desvelar el secreto mejor guardado de algunos best sellers.