Diario de (pre)campaña. Carlos E. Cué, en El País, o Arcadi Espada, en El Mundo, coinciden en destacar que la elevación de la tensión electoral viene marcada por la pérdida de respeto del candidato del PP a su oponente socialista. El que sigue siendo presidente del Gobierno es tuteado por Rajoy, vaya. El candidato popular lanzó desde Baleares un "tuteo retador, casi chulesco" dirigido a Zapatero y recogido por la prensa: "Estás mucho mejor cuando pones cara de víctima que cuando intentas recomendar que haya tensión y crispación. Yo, ni tensión ni crispación, yo estoy aquí divirtiéndome, porque estoy con los españoles contándole lo que voy a hacer en los próximos cuatro años, cosa que tú no haces, tú sólo pides el voto para que no gane el PP". Esta es una campaña en la que los mensajes se calzan a través de los discursos audiovisuales. Un día después de que Rajoy dijera esto, el PSOE ha publicado un vídeo (son tres, dirigidos por Isabel Coixet) en el que hace un llamamiento al voto sin pedirlo directamente para sus siglas, e incluyendo la necesidad de que se facilite el voto (un joven lleva a votar a su madre) incluso si es para el PP. "Tensión" es la palabra clave de la campaña desde el descuido de Zapatero en la entrevista con Gabilondo. Ayer, en Gijón, Zapatero intentó reconducir el discurso y aliviar su tensión: dijo que "ya está dispuesto y en tensión aunque no le guste a Rajoy" porque le "corre la sangre por la venas en defensa de la igualdad, en contra de la injusticia, para frenar a los poderosos y denunciar la mentira, haciendo que este país avance en progreso, libertad e igualdad". Y la campaña electoral comienza a las doce de esta noche... Continuará.