jueves, 28 de febrero de 2008

Diario de campaña. Orden. El día después de que en España murieran cuatro mujeres en 24 horas como consecuencia de la violencia machista, los partidos reaccionan y se dan cuenta (lo dice la prensa) de que este problema ha pasado hasta ahora desapercibido. La razón, quizás, es que no da votos: no se percibe como una preocupación por parte de la sociedad.  La inmigración, sí. Manuel Pimentel, uno de los mejores ministros de Trabajo que ha tenido España (y el PP), ya advirtió de que la inmigración debe ser abordada desde la política como un fenómeno complejo, pero nunca como un problema que amenaza la seguridad interna. Pero estamos en campaña, y al líder del PP le han aconsejado utilizar esta materia. Ayer, Rajoy se refirió en Canarias a la inmigración: "Estoy a favor de la inmigración, pero quiero orden, control, ley, integración". Además: "Los derechos de los inmigrantes no deben perjudicar los derechos de todos los demás". Habló de guetos, lo peor: "Que esto no se convierta en una pesadilla". Y esta última idea: "No puede entrar todo el mundo, porque no cabemos". La captación del voto impone el orden de los mensajes. Continuará.