miércoles, 19 de septiembre de 2007
Me tranquiliza nada que la ministra de Vivienda, Carme Chacón, diga que ha pasado sus primeros 70 días y 70 noches en el cargo "trabajando para que ningún proyecto vital se vea truncado por la falta de acceso a la vivienda". Lo preocupante sería que no trabajara en ello desde el primer momento, ya que significaría que su cartera - creada en esta legislatura por decisión del presidente del Gobierno- carece de relevancia. Zapatero y Chacón han escenificado esta semana en las escaleras del palacio de La Moncloa su apuesta estrella en materia de vivienda: unas ayudas de 210 euros al mes para que los menores de 30 años puedan acceder al alquiler. Inmediatamente, partidos políticos y medios de comunicación recordaron que, desde 2004, está vigente un plan de ayudas al alquiler de similiares características, si bien estas subvenciones son tramitadas desde las comunidades autónomas y se pagan desde Vivienda. Por este motivo, esta medida ha funcionado de forma desigual dependiendo de cada región. Dice el Gobierno que, a partir del próximo 1 de enero, todos los trámites serán gestionados por el Ministerio y estarán garantizados por ley. Le daremos las gracias por la subvención, pero seguiremos a la espera de que las titulaciones universitarias y los estudios sirvan para percibir un sueldo acorde al coste de la vida.