La prensa especula con los planes de ETA. Se detuvo a un tal Jurdan Martitegi en Francia por ser el número uno de los asesinos. Titular. Las autoridades se felicitaron por el buen trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, e hicieron ver una vez más el camino hacia la nada de los violentos. Titular. Se trata de la secuencia protocolaria cuando se descabeza a la cúpula etarra; lo que no se entiende muy bien es que se publiciten con tanta alegría los planes frustrados (¡para qué queremos el condicional!) de los terroristas. Titulares por tierra, mar y aire: "ETA planeaba un atentado en plena investidura de Patxi López". O "ETA iba a reventar la investidura...". O "ETA pensaba recibir al nuevo Gobierno con...". A buen seguro que no es buscado, pero esta publicidad gratuita le brinda al terrorista que se sepa su última voluntad. Caer con honores. Y no es la primera vez.
Lo ideal sería que, en la futura web, se le ahorrara al lector saber qué es lo que cualquier persona (pienso en los políticos, muy dados a soñar despiertos) tiene en su cabeza ya que, a fin de cuentas, el futuro es incompatible con la materia prima del periodismo: los hechos. Un objetivo complicado porque hay quien trabaja para evitar los problemas del futuro.
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A propósito de la cultura de la gratuidad.