Diario de campaña. "No debería haber debatido tanto tiempo" sobre Irak y el 11-M y debería haber "dedicado más tiempo a la lucha contra ETA". Es lo que Mariano Rajoy le ha dicho a Onda Cero tras el debate, el segundo, que mantuvo anoche con José Luis Rodríguez Zapatero. Irak, 11-M y ETA. Al aspirante le perdió anoche su defensa a ultranza (una vez más) de su posición como jefe de la oposición, tanto que el candidato a la Presidencia del Gobierno no dio brillo a sus soluciones y alternativas. Zapatero ganó en credibilidad desde el momento que blandió su "libro blanco" que, dijo, apoyaban sus afirmaciones (fue su golpe de efecto). Luego tiró de solemnidad para, en el bloque de terrorismo, prometer el apoyo "sin condiciones" del PSOE en este tema al futuro Gobierno, sea cual sea el resultado del 9-M. Pero le sobró una pregunta que sentó como un bajonazo peligroso, impropio de su famoso talante: "¿Qué política antiterrorista prefiere, la de esta legislatura con cuatro víctimas mortales, o la de la legislatura anterior con 238 víctimas mortales? Esa es una buena reflexión". Rajoy tampoco se quedó atrás en su particular carrera del "y yo más": "Usted ha ganado unas elecciones por Irak y por el 11-M. Parece que quiere volver a ganar con Irak y con el 11-M".
Echando la vista atrás, creo que el debate más importante fue el primero, pero no el del pasado 25 de febrero en Ifema, sino el de Solbes y Pizarro en Antena 3. Con el efecto ganador de aquel debate se comenzó a cimentar la piedra angular de la credibilidad del PSOE: Solbes es lo mejor para el bolsillo de los españoles. Comenzaba la campaña electoral y el PP lo hacía con un dolor de cabeza, ya que dejó de dominar la agenda. El debate (los debates) eclipsó la campaña. Al PSOE sólo le queda saber si es cierto eso que dicen las encuestas.
A todo esto, Llamazares anuncia que ya se ha cumplido el primer objetivo de IU: el PP no puede ganar el 9-M. Ahora hay que ser responsable, dice, e impedir que Zapatero gane con mayoría absoluta y se convierta en un Felipe González cualquiera. ¿Hay alguien ahí?